5.8.05

Segunda vivienda.

Hoy después de comer dejo el pazo y me voy a pasar el fin de semana a esta casa de la fotografía.





Como sólo vamos de vez en cuando, la tenemos puesta así, de cualquier forma, a pasar; y claro, tiene muchas carencias. No hay ni teléfono, ni televisión, ni mucho menos conexión a Internet. Tan sólo habitaciones enormes con camas antiguas (yo incluso tengo que dormir en una con dosel), algunos salones, una despensa inmensa llena de comida y bebida del país (tan poco sofisticada, y tan poco rápida), y una biblioteca vieja sin ningún último éxito. Aun encima, estamos rodeados de campos y bosques; ni un sitio para salir. Me pregunto por qué seguimos yendo a un lugar en el que se pueden hacer tan pocas cosas.

Hasta la vuelta a todos.

17 comentarios:

  1. Ajjjjjjjjjjjj, síiiiiiiiiiiiii... ¡qué lugar tan horrible para pasar un fin de semana! Permíteme que te compadezca, :-)




    Ps: la madre que lo p...

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  2. Anónimo5/8/05 21:53

    Portorosa, vas a tener razón. Horrible, horrible. Vamos que ni por un millón de dólares, quicir, euros me iría yo a un sitio sin tele y sin ningún best seller. Vamos, y sin poder salir por la noche, pero bueno. Ni en Alcatraz.

    Besillos y pasáoslo bien. Cal.

    PD. Anda que, venga a dar envidia al personal.
    PD. Perdona que no venga tan a menundo, pero es que yo tampoco tengo ordeñador personal allá donde me hallo.

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  3. Anónimo6/8/05 13:29

    ¡Que disfrutes por tierras lucenses!
    En realidad, lo que haces es cambiar de pazo porque esa casa es otro pazo: el de Santa Mariña, no diré exactamente dónde está para no perturbar tu descanso. A ver si encuentras el pasadizo que, según laleyenda, lleva al Monte Farelo.

    ;-)

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  4. Ya estoy de vuelta. ¡Qué tío, el T, yo que no quería confesar que mi casa de fin de semana era otro pazo...!
    Bromas aparte, T, al ver ese pazo (pues he estado muy cerca) he sentido una vez más la vergüenza de vivir en una tierra tan inculta. Tendrías que ver el estado en que se encuentra, cómo lo han estropeado, cómo está la finca, los anexos que le han hecho, el asco que daba la entrada llena de fango y/o "xurro" (lo dejo así para no dar detalles), con su alpendre de bloques llenos de mierda, etc. Parece ser que está dividido entre tres familias, supongo que enemigas irreconciliables, que lo desgracian a su antojo. En fin, que es una pena, una verdadera pena. Pero así somos; el dinero nos lo gastamos en paseos marítimos horribles e innecesarios. Y dejamos que poco a poco vaya pareciendo más cercano lo que parecía imposible: que Galicia llegue a ser fea.
    Supongo que eres gallego, también. Te aseguro que adoro Galicia, que la considero una maravilla, una preciosidad como pocas; y por eso me duele tanto que hagamos esto con ella.

    Calamidad, gracias por asomarte. Lo he pasado muy bien, donde en realidad he estado. Y efectivamente he estado sin teléfono, tele ni nada.

    Un saludo a todos, y buena semana.

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  5. Anónimo8/8/05 10:35

    No soy gallega, Portorosa pero considero a Galicia mi segunda tierra aunque no vivo allí, tan sólo algunos días en una segunda residencia muy cerquita de El Grove, pero presumo de conocer muy bien las cuatro provincias y digo, sin falsa modestia, que es posible que conozca esa tierra mejor que muchos gallegos porque la he 'pateado' palmo a palmo.
    Me gusta muchísimo y es, sin ninguna duda, uno de los sitios más bonitos del mundo.

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  6. ¿Así que T es "una"? No sé por qué pensaba que eras un hombre.

    Y, conociendo Galicia como dices conocerla, ¿no crees que es cierto que la estamos desgraciando?, ¿no crees que hacemos méritos para que un día aparezcan unos señores con unos informes y nos digan "Miren, hemos estudiado su comportamiento desde que tienen algo de dinero para gastar y hemos concluido que ustedes no se merecen esto; váyanse de aquí, se van a ir a vivir a un erial, que no lo pueden estropear"?

    Un abrazo.

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  7. Anónimo8/8/05 11:30

    Por fortuna, todavía hay muchos sitios que se han librado de la urbanización salvaje y sin escrúpulos, en otros sn embargo se están haciendo verdaderos desastres. hace tiempo qeu no voy por La mariña lucense y no sé cómo estará ahora, en cuanto a zonas costeras lo cierto es que desde Sanjenjo a San Vicente del Mar se han cometido atrocidades y la zona ya no se parece en nada a la que recuerdo de niña. Ni tan siquiera el sacrosanto reducto de mi segunda residencia se ha salvado de los atropellos.
    Luego está el otro lado de la cuestión, en lo que al turismo masivo se refiere, si hablas con la gente de El Grove, de San Vicente o de Portonovo, muchos de ellos están muy contentos porque con lo que ganan alquilando sus microapartamentos en tres meses, viven el resto del año y opinan que lo de mantener la costa como antaño son tonterías de señoritos.

    Es complicado hacerles entender que eso es pan para hoy y hambre para mañana.

    Yo añoro los años en los que podía ir andando a La Lanzada desde El Grove sin encontrarme ni un sólo bloque de apartamentos, y ya no te digo desde La Lanzada hasta San Vicente, pero eso ya corresponde al pasado y no sé si merece la pena llorar sobre la leche derramada.

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  8. Sí, es complicado hacerlo entender, pero yo creo que por ese camino el turismo gallego tiene sus días contados; o, mejor dicho, morirá antes de nacer, con la sola excepción de la zona que tú dices. Es evidente que aquí no podemos ofrecer lo mismo que en la Costa del Sol, y nuestros atractivos son incompatibles con esos destrozos. Pero el peligro no viene sólo de la urbanización, aunque ésta tenga tanta culpa y tanto impacto: creo que aquí no hay absolutamente ningún respeto por el medio ambiente, el paisaje, la Naturaleza, e incluso nuestro patrimonio (aunque después se mitifiquen cosas risibles); seguramente es herencia de épocas de carencias, de años de pobreza, pero es algo que hay que cambiar con la educación.

    En cuanto a la Mariña lucense, eso sigue siendo, salvo parches, una verdadera maravilla. Para mí son más bonitas las rías altas, y en concreto, la costa que va desde la ría de Cedeira hasta el tramo recto al este de la de Vivero es la más bonita de Galicia, por encima de la de A Morte. Lo cierto es que creo que Lugo (tanto el interior (llano o de montaña) como la costa) es una provincia verdaderamente preciosa, como pude comprobar una vez más este fin de semana.
    Volviendo a lo del turismo: como yo no vivo de él, y soy egoísta, cada vez que tenemos un verano lluvioso digo "Estupendo, varios miles de playeros que no vuelven". Sé que es poco generoso por mi parte, pero es que odiaría vivir en un sitio turístico. El clima es nuestro seguro de vida. Lo siento. Te aseguro que en general no soy nada cavernícola, ni de los que piensan "esto es nuestro, fuera todos" (ni de coña, ni de coña); pero es que quiero poder seguir estando solo en una playa cuando me apetezca.

    Otro abrazo.

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  9. Que bien leer cosas de nuevo.

    Yo me reconozco entre las egoistas que prefieren que no haya mucho turismo.
    Mis mejores momentos y más reconfortantes (tras unos follones personales que tuve que resolver como siempre sola y a lo burro) fueron en Bares, y en Vivero.
    Y se renace.
    Precioso pazo el de la foto, precioso.

    M.

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  10. pues yo tambi'en vivo sin tv, sin internet en casa y hasta hace a;o y medio sin tel'efono, y de lo del tel'efono ya me estoy arrepintiendo...

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  11. Miranda (que por cierto es una palabra muy cunqueiriana), yo he estado mucho en Bares, mucho, porque he pasado veranos de mi infancia en Vicedo, en la misma ría. Para mí, esa ría es la más bonita de Galicia (iba a poner del mundo, dejándome llevar por los sentimientos), es una joya, pequeña, abarcable de una mirada, y verdaderamente preciosa.
    Quien sabe si alguna vez nos habremos visto allí, o paseando por Vivero.
    Y sí, el pazo es precioso, pero te aseguro que lo que digo más arriba es cierto: es una vergüenza.

    Viví 5 años sin televisión, hasta que el matrimonio me obligó a ceder. No obstante, yo seguiría encantado sin ella (quizá sí querría poder ver peliculas grabadas, pero para eso me llega el ordenador). Confieso ser un integrista anti-t.v., aun a riesgo de perder parte de razón debido a mi postura intransigente.

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  12. Saludos, Señor de Portorosa!!Entré a echar un vistazo y leí que te habías ido. Decidí dejar mi tarjeta de visita y ... ¡Ya habías vuelto!He quedado enganchada en el cruce de comentarios.
    Soy gallega, aunque desde hace años me ha tocado vivir en secano, y creo que lo que les pasa a muchos de nuestros paisanos es que no aprecian lo que tienen. No lo harán, hasta que lo pierdan. No me incluyo. No cambiaría un paseo por los caminos que rodean mi pueblo, por ningún viaje al extranjero -y eso que la "vieja" Europa también tiene su encanto-. Y lo cierto es que no necesité irme para saberlo.
    Es un antiguo mal que se lleva en los genes, el de pensar que cualquier cosa que viene de afuera, tiene más valor que lo de casa. Esa forma de pensar tendría que cambiar... pero no, cambian otras cosas. Y no todos los cambios son buenos; pero como dice t, no les entra en la cabeza lo de "pan para hoy..."
    No me tengo por ninguna egoísta cavernícola pero estoy contigo, Portorosa, en que en el clima está nuestra salvación. Se me alegra la mirada cuando contemplo un brazo de niebla penetrando por la ría -aunque la gente proteste diciendo que no hay verano si no tienen más de dos días de sol seguidos-. ¡Ojalá recordara el hechizo para expandir la niebla a voluntad! No estoy contra el turismo pero cuando la gente, tan ruidosa, no me deja escuchar las olas ni siquiera al borde de la playa, el mar me ruge por dentro y...
    Saludos sazonados con orballo!!

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  13. Bueno, pues tampoco es así, ¿eh? (ella golpeando el suelo con la punta del pie) a ver si vamos a ser siempre los mismos los que soportemos el peso del madrilíneo visitar.

    En fin, yo también quiero (¿qué digo quiero? ¡adoro!) mi Costa Blanca —y aquí léanse su infinidad de peculiaridades y tesoros, todos incalculables y preciosísimos de punta a punta en infinidad de diapositivas que voy pasando mientras hablo— pero las puertas de mi tierra están abiertas y que pase el que quiera. Eso sí, respetando.

    Aquí el que molesta no es el que viene de fuera a veranear por el sólo hecho de venir a veranear. Aquí y en Galicia y en el mundo entero, el que joroba es el que viene a sacar tajada, a joder el entorno, a llenarse los bolsillos especulando y a escuchar "Real Madrid - Oporto" con el volumen a toda pastilla. Esos no. Pero esos no los queremos ver ni en Lugo ni aquí, qué leches. A mí también me fastidian el baño y la lectura los macarras de playa, o la señora que apoya un codo en mi tumbona porque como hace un día espléndido, no cabemos. Está claro que cuanto menos bulto, más claridad. Pero hombre... digo yo que aunque vengan de fuera, también tendrán derecho a mojarse el culo, ¿no?

    Es que hay que ver, :-) tsk, tsk

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  14. Sí, mujer, que sí... Fíjate si estoy de acuerdo, fíjate si soy poco "ombliguista", que aceptaría que los visitantes se cambiaran por lugareños; o, mejor dicho, al revés: que por cada visitante RES-PE-TUO-SO que entrase saliese un gallego (si puede ser, de los impresentables), para que no aumentase el número total de playeros. Como ya dije, el comportamiento de muchos de mis paisanos hace tiempo que borró cualquier idea del tipo "esto para los gallegos, que son los únicos que tienen derecho a disfrutarlo".

    Cada sitio tiene su encanto y su tipo de belleza, y creo que hay pocos que, si no han sido estropeados, no sean bonitos. A mí, Donna, me da penilla la gente que, como tú, lleva años soportando que se sacrifiquen tantas cosas a su alrededor en aras del turismo, aunque sea económicamente comprensible. Porque me imagino que incluso alguien tan joven como tú ya podrá comparar lo que ve ahora con lo que vio de pequeña, y verá que el cambio es a peor.

    Tana, gracias por venir. Hoy, 10 de agosto, he venido a trabajar con paraguas; supongo que por tus saludos de ayer (y ahora lee esto alguien de, por ejemplo, Valladolid, y dice: "¡Lloviendo en agosto... ahí no vamos ni de coña!", y se van a apoyar el codo en la hamaca de Donna. Ji, ji.

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  15. Hoy llueve hasta en Madrid, que ya iba siendo hora.Y respecto a las anécdotas del mal tiempo gallego, recuerdo de niña, y no tanto, ver en la tele las nubes y el agua en la esquina del mapa y, en realidad, teníamos un tiempo estupendo. Y mi abuela decía: que sigan dando esas noticias y que la gente se vaya al sur o a levante.

    Le pese a quien le pese, lo cierto es que el veraneo en el nnorte siempre ha sido muy diferente al del sur y al de levante y yo creo que es precisamente eso lo que queremos defender los que vamos a Galicia, un tipo de veraneo más tranquilo y sin bloques de apartamentos que lleguen hasta la playa.

    Como no soy gallega, estoy encantada de que me reciban bien aunque después de 41 años, los que tengo, veraneando en el mismo sitio, ya me considero un poco de allí.

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  16. Ya te digo que el hechizo me falla. Aquí sólo he conseguido ocultar el sol y cuatro gotas escasas que no han conseguido refrescar el ambiente gran cosa. En mi calle de asfalto no huele a tierra mojada pero con imaginación -y eso no me falla- el polvo humedecido huele... parecido. ¡Brindo por toda una noche de lluvia refrescante!
    Di que sí, T, que después de 41 años ya te lo has ganado, ya!! :)Y con lo del parte meteorológico me he reído un rato. Que se ven nubes en el mapa y telefoneo a mi madre para encontrarme con que "fai un sol de c... piiiii"-nada de palabras malsonantes, por favor, aunque en gallego suenen casi bien-.

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  17. Tal vez porque uno se da cuenta en un lugar así de cuales son las cosas esenciales: respirar, leer, escribir, andar, MIRAR

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