23.2.07

Sutileza

... esa mala pasión de borrachos de aguardiente de alcohol de quemar que es el patriotismo...

Rafael S. Ferlosio, Nenikékamen!, EL PAÍS 23.febrero.07

¡Carallo!


37 comentarios:

  1. El artículo, por lo demás, me parece muy bueno, poco urgente pero importante; como casi todo lo que escribe.

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  2. Y el comentario ¿qué tiene que ver con el sexo?

    Saludos.

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  3. Pues por lo de carallo...

    (No, es broma. De hecho, la categoría de Sexo en sí misma es broma. Pero creo que acabaré cambiándola y llamándola como debe.
    Un abrazo, Iván.)

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  4. ¿Cuántas veces te han hecho la pregunta de la categoría sexo, Porto? ;-) Tu fina ironía no está a nuestro alcance de simples mortales.

    A mí también me gustó el artículo cuando lo leí.

    Un abrazo.

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  5. Pues dos, Sebas, sólo dos: Iván y tú.
    ¿Iván y tú? ¡Hombre, qué casualidad! ¿De dónde sois Iván y tú? ¡Claro, si es que no se mantiene el boicot como Dios manda, y luego pasa lo que pasa, que nos subís a las barbas...!

    Aunque tal vez sea una cosa más seria, porque conozco más casos de incompatibilidad de sentido del humor entre galaicos y mediterráneos :-D

    Un abrazo, un abrazo. Y es todo broma, ¿eh?

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  6. ¡¡Carallo!!
    El mío tiene doble exclamación.

    Un saludo.

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  7. ¿Que quiere decir !carallo!?
    Por más que busco en mi memoria, no le encuentra la relación con el sexo.
    Por cierto
    ¿Por qué pone en sus post ultimamente la palabra sexo?

    Saludos

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  8. ...Amén (y ¡¡¡Carajo!!! también). Fuerte abrazo, amigo Porto.

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  9. Carallo, querida Luna, es nuestro hecho diferencial. Somos nación, sí, pero una nación de carallo. Los gallegos, o sssea. Y no tienes que buscar en la memoria para encontrarle una relación con el sexo, sino un poquito más abajo.

    Bicos, Luna.

    Bicos, Portorosa.

    Salud a todos.

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  10. Bueno, vayamos con la lección de educación sexual, o simplemente de anatomía:
    Como ya ha dicho Juan, carallo, literalmente, es carajo, con lo que su relación con el sexo es más o menos esporádica pero obvia.
    Pero, como su equivalente castellano, carallo tiene múltiples acepciones, siendo una de ellas la de expresar asombro e impresión (como hoy). Con la ventaja de que, al menos a mis oídos, su fonía es más agradable, con esa elle que lo suaviza, que lo hace menos agresivo.

    Y lo de "Sexo" es una etiqueta, una de las que he pensado para clasificar mis entradas. Si cualquiera entra en ellas verá de qué tema tratan en realidad, y comprenderá que se trata de una broma... (al menos, yo creía que lo comprendería, pero empiezo a dudarlo).

    Un abrazo a todos.

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  11. ¡Quieto todo el mundo! Me cambie la etiqueta, ¡coño!

    Ahora mismo, una autoridad (bloguera, por supuesto) tomará control sobre el tema y dictará las instrucciones oportunas.

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  12. Muchas gracias por las explicaciones, no siempre entiendo las cosas y a pesar de quedar un poco de tonta.....prefiero preguntar.

    Saludos y no intento impresionar

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  13. Cambiando de tema, con respecto a sexo y carallos, aunque no a la entrada original. Hoy en las noticias de tele5, se veían las imagenes de la manifestación del PP y las victimas y el espectáculo no podía sino dar miedo: una gran cruz en el estrado, multiples banderas ondeando al viento a los sones de "La muerte no es el final"

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  14. la del serrin25/2/07 00:48

    Una vez más aporto mi experiencia personal, en este caso, en referencia a la incompatibilidad del sentido del humor de la que dices conocer mas casos.
    Despues de dos años puedo certificar que, en mi caso, es cierto. Lo que yo llamo retranca gallega y que utilizo habitualmente despierta cierto desconcierto por aqui.

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  15. He estado pensado si decir algo o callarme, pero no, prefiero decirlo.

    Esa frase insultante y despreciable sólo la puede decir un cabrón con pintas.
    Alguien que desprecie así el sentimiento patriótico de tanta gente, por lo que tantos millones de seres han muerto es o bien un imbécil de bellota o bien un cabrón senil.
    Creo que será lo segundo.

    Ya sabíamos, hace mucho tiempo gracias a otro listo, que el recurso de los miserables era el patriotismo, nos faltaba saber que el recurso de los seniles pelotas como él era la boutade ofensiva.

    A no ser que sea un borracho redimido...cabe esa posibilidad: que sepa de lo que está hablando.

    M.

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  16. No he visto ninguna imagen. ¿Una cruz en el estrado? Y a mí que este Alcaraz me recuerda al típico ciudadano respetable de un pueblo del Medio Oeste americano, miembro del Klan...

    Bueno, chica del serrín, yo lo decía en broma, lo de la incompatibilidad. Pero, hablando en serio, y reconociendo que estamos generalizando y todo eso, sí que parece que hay sitios donde la ironía (que no digo yo que haya ironía en lo de "Sexo", ¿eh?) se entiende mejor que en otros, supongo que por ser más habitual y estar el sentido del humor más hecho a ella. Dice Cunqueiro en una entrevista en el programa "A fondo" que el gallego, cuando está dotado intelectualmente, es irónico; tal vez sea así.
    Para mí el humor más agudo e inteligente es el irónico, pero, por lo mismo, por ser menos obvio, suele ser más difícil de coger. ¿Hay un sentido del humor gallego, y si lo hay, se caracteriza por ser irónico? Yo, con todas las prevenciones, que son muchas, diría que sí.

    Miranda, me dejas de piedra. Yo no sé qué entiendes tú por patriotismo, pero me cuesta creer que sea lo mismo que entiendo yo y, aun así, salgas en su defensa. Yo, me temo, no lo relaciono con la preocupación por los demás, ni con el afán por mejorar la sociedad, ni con ser un ciudadano responsable, ni en general con ninguna buena cualidad. Yo el patriotismo lo entiendo cada vez más como un creer mejor lo propio sólo por ser propio, como un orgullo mal entendido, de pecho de lata, y como una desconfianza hacia lo extranjero de lo más obtusa. Por eso colgué hace unos días el artículo sobre Jarrai que había salido en La Nueva España.
    Ahora es muy tarde y rijo menos que de costumbre, pero si quieres seguiremos discutiendo en otro momento.

    Besos.

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  17. Paso de paso a la cama, que tengo que madrugar y ya se me hace tarde.
    No quería irme sin pedirte que me disculpes por los tacos, quise luego editarlo pero no puedo borrar nada, así que ahí me quedo con mi ser...en fin.
    Quitando los tacos sigo pensando lo mismo.
    Entiendo por patriotismo lo que hace que alguien ame su tierra, su patria por encima de todo y sea capaz de morir por ella.
    Rancia cosa, como es rancia la lealtad, el honor, la palabra dada.
    El patriotismo es un sentimiento, supongo que de componente nacionalista, que está ahora denostado precisamente por la maraña de componentes que han metido en su esencia.

    Entiendo que no se sienta, comprendo que se haya devaluado, precisamente gracias a la subida del listón vital y a los nuevos armamentos, los cobardes, los melífluos, los traidores es decir, lo que hace siglos desaparecía en la primera andanada, ahora son legión y rigen los destinos del mundo, lo pueden hacer sentados mientras ven como se mueren los que mandan a la guerra.

    Y esa legión necesita dignificarse. Es el culto a la purria, y estos hacedores de frases son sus profetas.

    Por eso nunca me gustó el grito de ni dios, ni patria, ni amo. Sólo un "gen traidor" es capáz de renegar de su patria, la que sea.

    M.

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  18. Pues no lo veo yo como tú, Miranda.

    Qué lógico y natural me parece el amor a la tierra, a lo propio.

    Pero:
    Qué error elevarlo a idea sobre la que construir una sociedad. Con qué facilidad se ama lo propio "contra" lo ajeno. Qué poco representada veo yo a esa tierra por la palabra patria.

    ¿Amar a la patria sobre todo? A las que hay que amar es a las personas. Sobre todo a las buenas. Y sin mirar de dónde son.

    El patriota, tal como yo lo veo, acaba anteponiendo la patria a quienes la forman. Ejemplos no faltan. Aunque supongo que tú no te refieres a eso.

    Un beso, y no te disculpes, M.

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  19. hacen falta muchos ferlosios

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  20. ¿Amar a las personas? Qué hermoso todo, para irse a Calcúta. (Si son buenas conste que tiene menos mérito cristiano).

    Amar a la patria, estar orgulloso de pertenecer a ella, y tener además la completa seguridad de que llegado el caso se haría lo que fuera para defenderla es algo terrenal, con los piés en la tierra hasta los tobillos, es algo palpable y real. No es una creencia para iniciados.
    Lo que pasa es que en este país, en nuestra patria es un término denostado el ser patriota. Nos han tirado el patrioterismo a la cara, porque los que ganaron se apropincuaron de todos los simbolos y se asocia patria con fascismo, que es lo que hubo y lo que defendieron los ganadores.
    Los perdedores defendían su patria tanto más que los otros, lo sé porque lo he mamado, sólo que en el kit perdieron el derecho a autodenominarse patriotas, como si hubieran pertenecido a la Legión Extranjera.

    Este sentimiento que muchos tenemos no se inculca ya, es algo que además está denostado, devaluado, pervertido, machacado cuando no tergiversado o usado como arma arrojadiza.

    Debería haber muchos más patriotas, que amaran su tierra, sus valores, su origen, su BANDERA, no contra otra, no para darle con ella a nadie en la cabeza, sino por el íntimo sentimiento de orgullo de pertenecer, por generaciones, a este País por el que si es preciso se podría dar la vida.

    Y te digo más. Sólo los que entienden el sentimiento patriota son capaces de entender y respetar los sentimientos nacionalistas. Mal vamos si el punto de partida de la convivencia va a estar en la befa, el desprecio, o el insulto por parte de los que ignoran de lo que hablan.

    M.

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  21. ¡Viva el sexo!25/2/07 16:16

    Una Nación es un grupo de personas de una misma raíz ancestral, con una misma cultura y con un mismo propósito; asegurar la existencia de su Raza, de su Cultura y de sus intereses comunes.

    Para que los Blancos (o Vascos, O Catalanes, o Gallegos)seamos patriotas debemos tener una bandera y un himno que nos identifiquen, un gobierno que nos represente, unas fuerzas militares que nos protejan, una sociedad homogénea y una cultura sólida. Esto se dio en la Alemania de Hitler.

    O sea; "... esa mala pasión de borrachos de aguardiente de alcohol de quemar que es el patriotismo..."
    Rafael S. Ferlosio, Nenikékamen!, EL PAÍS 23.febrero.07

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  22. Copio y pego, es más fácil...
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    http://es.wikipedia.org/wiki/Naci%C3%B3n_espa%C3%B1ola

    La Constitución de 1978, utiliza de forma que puede ser considerada anfibológica el concepto de Nación española (ver el artículo general sobre "nación"), pudiéndose entender ésta, a la vista de su utilización en el preámbulo y en el artículo segundo, como la general, propia y común a todo el pueblo español, sujeto de la soberanía o poder originario; como sinónimo [1] de pueblo español y como territorio [2] en el que históricamente se ha asentado la misma.

    Nacionalidad y nación en España

    La ambigüedad de la formulación del artículo 2 de la Constitución de 1978, que en su momento permitió un amplio consenso para su aprobación, tiene como problema la diferente interpretación que de ambos términos se hace.

    Aparte de su valor administrativo -nacionalidad de pasaporte, que en otros idiomas se conoce bajo otro nombre, como lo es Staatsbürger (literalmente "Ciudadano del Estado") en alemán- la nacionalidad es el sentimiento de pertenencia a una nación, la identificación con la condición y carácter peculiar de los que pertenecen a ella o la denominación oficial de algunas de las comunidades autónomas [8]–DRAE-. La nación suele entenderse como la comunidad del pueblo con la tierra y cultura en la que vive, y surge de una historia compartida y revivida por cada generación con voluntad de actualizarla. Los mitos de origen común, históricamente falsos en su mayor parte, no son la parte más relevante de la cohesión nacional -ya dijo Johan Huizinga que para el estudio de una sociedad cobra el valor de una verdad la ilusión en que viven sus contemporáneos y Eric Hobsbawm que las tradiciones se inventan-. Las identidades lingüística, religiosa o étnica, más eficaces para tal cohesión, tampoco son ni suficientes ni necesarias por su propio peso, y hay mil ejemplos (ver nacionalismo). La convivencia confusa de todas las características y la existencia de minorías interpenetradas de cada una de ellas harían imposible la definición de frontera nacional alguna (ver Tratado de Versalles (1919) y su resultado, la Segunda Guerra Mundial). Las fronteras nacionales españolas, decanas entre las de Europa, datan de 1659 (Tratado de los Pirineos con Francia) y 1806 (Guerra de las Naranjas con Portugal), pero es difícil defender que reflejan cesuras étnicas, lingüísticas, culturales o religiosas.

    Más allá del mito o las identidades forzadas, la nación es un ejercicio voluntario y racional de convivencia en libertad e igualdad de derechos entre gentes que se consideran libres e iguales –el plebiscito cotidiano de Ernest Renan-. Pero tal voluntad es menos voluntaria de lo que parece, o al menos responde a la iniciativa de un impulsor. Como decía Jozef Pilsudski "Es el Estado el que hace la nación y no la nación al Estado". Está claro que es la imposición por el poder la forma en que las naciones se acaban definiendo, pero no se puede ignorar que existen, al menos en la conciencia de quienes creen pertenecer a ellas, que es lo que proporciona la potencia del concepto. Las encuestas [[10]] y estudios sobre la identidad nacional española [[11]], siempre dan resultado que la gran mayoría de los habitantes de España, incluídas las Comunidades gobernadas por nacionalismos periféricos se sienten españoles.

    Independientemente de su origen, como fruto de un sentimiento, la expresión de la nacionalidad forma parte de lo más íntimo de la persona. Cuando se ha pretendido prohibir o imponer (por ejemplo, durante el franquismo), las consecuencias fueron las contrarias a las pretendidas en el plazo de una generación. Las leyes no deben ignorarla, pero tampoco extraer de ella privilegios ni situaciones injustas.

    Bien entendida, la nacionalidad conduce al patriotismo, no al nacionalismo, y genera comportamientos incluyentes, altruistas y de servicio, no excluyentes, egoístas y de reivindicación. Llevada a sus extremos negativos, conduce al imperialismo o al irredentismo -la imposición hacia el exterior de la propia nacionalidad-; y hacia el interior conduce al totalitarismo y la anulación de toda diversidad, tanto de cualquier otro colectivo como del propio ser humano, cuyos intereses se olvidan en beneficio de un ente abstracto –la nación- que termina por ser ajeno.

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  23. Creo que el mundo necesita más humanos y menos patriotas.
    Salud!

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  24. Buenas tardes.

    No sé ni por donde empezar, Miranda, de tanto que has dicho.

    En cuanto a lo de la Wiki, pues muy bien, me parece todo muy bien... hasta que llega a patriotismo. Si yo no veo al patriotismo así, difícilmente voy a poder estar de acuerdo con que sea la sublimación de un montón de cosas buenas.
    Sé qué ha pasado en España con el patriotismo, sé que aquí ha sido desvirtuado por tanto Espíritu Nacional y tantas ridiculeces, y sé que fue patrimonio exclusivo del bando ganador. Y, por tanto, me doy cuenta de que tampoco es eso, que en Inglaterra, por poner un ejemplo, no será lo mismo; ni en Dinamarca, ni en EE.UU.

    Pero el saber que no tiene por qué ser siempre un sentimiento de fanfarrias y fachada no hace que lo vea muy distinto.
    Miro por la ventana y veo mi tierra (la veo, veo la ría y veo montes al fondo), y sé que la adoro. Pienso en las ocasiones en que un pueblo, éste u otro, ha tenido que defenderse de la agresión o de la injusticia, y veo qué noble fue esa defensa. Pero yo no llamo a eso patriotismo, yo lo llamo, por un lado, tener sentimientos, y por otro, tener ansias de libertad y justicia, te pillen aquí o en Sebastopol.
    El patriotismo, Miranda, cualquiera, me parece inevitablemente unido a la comparación, a la idea de que lo nuestro es mejor, o al menos merece mayor consideración o respeto. Lo relaciono, sí, con la comparación: eres patriota frente a las otras patrias, y defiendes la tuya por encima de todas las demás. Si no hubiese otras, tampoco tendría sentido la propia. Bueno, pues a mí eso me parece, como idea, en la medida en que pretenda ser algo más que el sentimiento y la unión que surgen naturalmente de compartir todas esas cosas que dice la Wikipedia, un error. Y el origen de infinidad de problemas; y siempre, y sólo, problemas.

    ¿Entender y respetar los sentimientos nacionalistas? Precisamente yo repudio el nacionalismo por hacer política de ciertos sentimientos, por elevar el natural apego a lo propio a la categoría de doctrina, y anteponer una serie de entelequias, a veces más o menos razonadas y a veces mitología pura, a las cuestiones verdaderamente importantes, a los derechos individuales, a los problemas de una sociedad.

    El patriotismo ha sido necesario, y seguramente todavía lo es en algunos sitios menos afortunados. Necesario como liturgia que agrupase a pueblos desestructurados y a los que no se los podía hablar de otras cosas. Ya está.

    La bandera es parte de la liturgia, porque facilita las cosas. Y el himno. Y la Historia oficial. Como tener una estatua de un santo acerca al pueblo a la religión, más que hablar de la Creación o los sentimientos. Pero
    eso es todo. No quiero parecer John Lennon, pero creo que nos habríamos evitado algún problema si nos hubiesen dado igual muchas de esas cosas.

    El orgullo de pertenecer a este país lo tendré si tengo motivos. Y el de ser europeo. O no, o todo lo contrario. Si hay razones.

    Un beso.

    Cosaco, bienvenido. Y el par de anónimos, también.

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  25. Perdóname Porto el tono cansino que motiva en mí esta discusión acerca del patriotismo, una ideología que tantas fuerzas dilapida en vano.
    He visto patriotismos españoles, he asistido al parto del gallego, sé del vasco, y del catalán y de otros que no recuerdo pues al carecer del órgano sensorial patriótico mi sentido de la Patria está bastante limitado. Sin embargo quiero entender a Miranda. Supongo que se refiere al sano orgullo de sentirse parte de una comunidad que es culta, educada, respetuosa con los demás y con el medio ambiente, aficionada a las artes y letras y al sano ejercicio de sus miembros más dinámicos. Una Patria abierta a todos sin distinción de piel u otra religión si la hubiera. Amante de la Ciencia y de la Industria. Incluso, si me lo permites, abierta a las críticas de los “viejos borrachines cascarrabias” de los que tanto se aprende. En fin: una Patria de patriotas nobles que piensan en los demás antes que en su bolsillo, una Patria que yo también añoro y sueño a pesar de que el ondear de las banderas no me la deje ver y el griterío de los “patriotas” me impida escucharla .
    Un abrazo

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  26. Porti, gracias por tu hospitalidad, como siempre, siento no saber expresarme mejor, pero me temo que respecto a este asunto no es cosa de semántica solamente la vía del entendimiento.
    No somos ingleses, ni franceses, no podemos ser chauvinistas ni patriotas con aparente desgana como lo son ellos, somo españoles, de España, esta España nuestra, y hay que apechugar, apechugar con que resulta que ahora tenemos que tener flema inglesa y desgana y ser universales y viajar mucho por si las moscas, como una especie de vacuna preventiva.

    Doy fe, porque he viajado demasiado para mi gusto, que cuando se tiene este virus, no lo quita Iberia.
    Beso.

    Sí, Alexandros. Lo entiendes bien.

    Ese sentimiento que te permite con orgullo ser al tiempo universal y pueblerino.

    Y que es muy diferente a ser apátrida y paleto.

    Besuco.

    M

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  27. Lo siento Porto, voya coger otra vía..
    Mi abuelo decía a veces "Sé es de donde paces y no de donde naces"
    No entiendo de himnos, ni credos, ni banderas, no he viajado mucho y sin embargo en vivido en muchos sitios diferentes y me he sentido de cada lugar, aquí y fuera de aquí...
    Ensalzar cualquier tipo de patriotismo, es un error, sobre todo para los niños de cierta edad, que se desplazan con los padres a paises o lugares diferentes al que nacieron y qué posiblemente, nunca puedan o quieran regresar y sin embargo, los padres les inculcan el amor a la tierra dejada atrás con tanto empeño y nostalgia, que se sume a bandas, himnos y banderas y al final no saben aplicar lo que decía mi abuelo....
    Perdón por la extensión.

    Saludos

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  28. M., pues yo creo que sí, que sí va a ser una cuestión semántica, que la culpa de la discusión la va a tener el lenguaje (como en el 90% de los casos). Porque lo que dice Alexandrós me parece genial, me parece perfecto. Pero no lo llamo, en absoluto, patriotismo; ni parecido.

    Además, la sociedad que describe Alexandrós, ¿me podríais decir dónde la puedo encontrar?, ¿me podéis conseguir un huequito en ella?, porque me encantaría conocerla, y ya no digamos formar parte...

    Por lo demás, no me malinterpretes, no vayas a creer que en lo que digo hay algún tipo de complejo por ser español, o que si fuese otro mi país (ceteris paribus, que diría un economista) vería el tema de otro modo. También yo he salido mucho mucho al extranjero, y te aseguro que ni reniego, ni disimulo, ni por supuesto (no veo el motivo) me avergüenzo. En todo caso, si algo he intentado ha sido tratar de mostrar nuestra mejor cara, ésa que recuerda vagamente a lo que dice Alexandrós.

    Besos y abrazos, Luna, Alexandrós.
    Y, M., ni que decir tiene que formas parte de esta casa; en el acuerdo y en las discrepancias. Beso.

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  29. la del serrin25/2/07 23:50

    Cosaco me ha quitado las palabras de la boca,estoy con luna porque estoy en esa situación y contigo en todos los puntos tratados.
    Yo,tambien,adoro mi Galicia y cuando tengo "morriña" cojo un avión,vuelvo a casa y punto. Pero no pienso que sea mejor ni peor que esta tierra: adoro su luz, su cielo azul, su costa dorada, las calsotadas,su cava y muchas cosas más...Y me duele que por nacionalismo o patriotismo(no lo sé ni me importa) me tengan que traducir las notas de mi hijo y no pueda asistir a las reuniones del colegio porque les "prohiben" que sean en castellano.Me entristece.

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  30. Pues a mí el artículo de Ferlosio me parece una obra maestra.

    Y la definición de patriotismo bastante buena.

    El problema, Miranda, no es el amor a tu tierra. El problema es el nacionalismo excluyente como arma arrojadiza. Como eso de "nacionales", o lo de "buenos españoles", o el himno al final de las manifestaciones de la AVT (contra la mayoría). Si uno ama a España, o a Francia o a Cataluña, pues muy bien, ¡enhorabuena!, pero el patriotismo conlleva una idea de agresión / menosprecio al diferente que yo no puedo compartir.

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  31. javier castro28/2/07 21:18

    Yo tengo un problema raro y es que soy profundamente patriota pero no creo en la exactitud de los agrimesores y geógrafos por lo que no acabo de encontrar mi patria en ningún mapa. Estoy en mi país cuando tomo un café en el Novelty en plena plaza Mayor de Salamanca, pero también ando en casa cuando bicheo en las librerías de viejo de madrid y moriría defendiendo tales reinos del polvo y la maravilla. Estoy en mi salsa por las panameras de León, conduciendo a través del valle del Amble cerca de Ávila, sentadito en un prado al lado de Niembro o tomando unos buenos pinchos en la parte vieja de San Sebastián (Me siento nacional de los paises donde uno puede desayunarse un buen pincho de tortilla). Mi país es también un oasis cerca de Chebika donde uno puede bañarse después de haber cruzado cien kilómetros de sauna o todos los sitios donde cuando hace calor uno está fresquito (por eso soy un poco inglés y me refiero a de los que viven en verano dentro del Corte Inglés aprovechando el aire acondicionado).O todos los lugares donde los perros cuando ven a un humano se sientan esperando que les toques la cabeza (tengo pasaporte diplomático como gran acariciador de perros). Me siento en casa si escucho reír y prefiero esa música, o incluso la de los grillos, a cualquier himno (no me sé el de mi comunidad siquiera). Donde halla un buen pasar de tías buenas y una terracita para otear esta fauna, allí está mi casa y mi patria.
    Un abrazo a todos.

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  32. Precioso comentario, Javier, de nuevo. Y de lo más coherente y lúcido, me parece a mí.

    Un abrazo.

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  33. javier castro1/3/07 19:37

    Te agradezco estimado Ponderosa tu comentario, pero sobre todo te agradezco el que me recibas en este territorio tuyo en el que ya ando un poco como Perico por su casa. Tu sonrisa, tu inteligencia, tu sensibilidad y tu buen escuchar hacen que uno sea patriota de estas sillas tuyas en las que uno ss siente más cómodo que si estuviera en un sillón de notario o de arzobispo. Esta página es también una patria (sobre todo al atardecer cuando uno ya se ha cansado de caminar y trajinar y busca un acomodo para las nalgas y el corazón).
    En la lucha contra los virus informáticos o los recalentamientos cabeciles que asedien este principado estaré siempre a tus órdenes.
    Un saludo atento

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  34. ¡Buf, Javier, muchas gracias! No sabes la satisfacción que me das diciendo algo tan cariñoso sobre este blog. Te lo agradezco muchísimo.

    Un fuerte abrazo.

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  35. Tengo recortado ese artículo del hijo de uno de los fundadores de Falange Española, es una de las mentes literarias más preclaras de este país. Y precisamente esta frase que tu has recortado me deslumbró. Pienso que eso del "nacianalismo" es una de las pocas escorias que nos dejó el romanticismo europeo del siglo XIX.

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  36. Bienvenido, Petrusdom. Parece que coincidimos.

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