19.2.07

Amén

Lo mejor que puedes hacer por los demás es ser feliz.
Canto indio


(Lo creo. Quiero creerlo. ¿Pero por qué resulta entonces todo tan difícil?)

19 comentarios:

  1. la del serrin19/2/07 15:36

    Es posible que sea sincero y egoista a la vez. Me refiero a que la felicidad de tu pareja implique que tu cedas profesionalmente o en otros aspectos y que te preguntes si lo que obtienes a cambio sea suficiente. A todos nos gusta sentirnos útiles, importantes y, a veces, ver a los demas felices no nos llena tanto como nos gustaría.¿Es egoismo no?

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  2. Hola, chica del serrín.

    Hace años, cuando yo tenía novia, mi padre me dijo un día: cuando somos novios, cuando estamos solteros, nos creemos que tenemos que cumplir en casa, que debemos dejar unas horas para los padres, reservar algún mediodía para ir a comer, repartir el tiempo entre nuestra novia y ellos; y no nos damos cuenta de que lo que en realidad quieren nuestros padres es que seamos felices, y que si ven que estamos bien ellos están bien. Pocas veces le he oído a mi padre algo (que sé que muchos otros padres no comparten) tan generoso y sinceramente cariñoso.

    Tal y como yo entiendo la frase del post, no habla de sacrificio, ni de ceder por los demás (tu pareja, tus hijos, tus padres, etc.), sino, casi casi, de lo contrario: de ser feliz, de sentirse bien, de intentar estar lo mejor posible, pues así seremos mejores con los demás, así estaremos mejor PARA los demás también, y en especial para los que más nos quieren, que serán felices con nosotros.

    Esto no es egoísta, precisamente la frase trata de aclarar esa habitual confusión: no es egoísta buscar la propia felicidad, porque felices somos mejores, porque felices hacemos felices a los demás (y si lo de felicidad le queda a alguien muy grande, puede sustituirse por estar bien, por estar alegre, por sentirse satisfecho). Naturalmente, es difícil que hagamos feliz a nadie si a nosotros lo que nos gusta es abofetear a quien vive con nosotros o cortar cabezas por la calle, pero, casos patológicos aparte, si somos felices somos mejores; mejores para todos.

    Así que no me refería a sacrificarse por los demás y buscar sólo su felicidad. Todo lo contrario, hay que tener claro que, por ejemplo en un matrimonio, ambos deben ser felices, ambos deben tener motivos, ambos deben sentirse bien. Así serán mejores amantes, amigos, compañeros, etc.

    Precisamente creo que, comparado con el amor fraternal, filial, paternal o incluso con la amistad sincera, el amor conyugal/de pareja es el más interesado, es un amor que casi siempre se da a cambio de algo, se pide algo. Por eso en una pareja debe haber siempre un equilibrio, por eso no pueden vivir los dos para uno (no creo que deban hacerlo). Por eso no debemos, ni pasar por encima del otro en la búsqueda de nuestra propia felicidad, ni olvidarnos de nosotros mismos por su bien.

    Un beso muy grande.

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  3. Yo también lo creo. Pero claro que es difícil. Es difícil porque hay que descubrir la manera de ser feliz. Casi nada. A mí me ayuda eliminar de mi vida todo lo que me hace infeliz (que no es lo mismo, pero como aproximación no está mal). Además, soltar lastre ayuda a ver las cosas más claras.

    Un beso bien gordo.

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  4. Ejemplos para ilustrar lo que dice el canto indio éste hay muchos: relaciones entre hermanos, el ya dicho de los hijos, relaciones entre compañeros de trabajo, el más problemático de la pareja, etc.
    Pero para mí hay uno más claro que ninguno, el de los padres hacia los hijos.

    Los hijos son algo incomparable; para mí, lo más importante de mi vida. Pero incluso los niños más queridos exigen mucho tiempo y dedicación, y llegan a cansar, y hasta a agotar. Por eso es tan importante contar con algún tiempo para uno mismo (esto es verdad en cualquier relación, también en el matrimonio), en contra de la idea de algunos, que ven en ésa una actitud egoísta.
    Naturalmente, todo tiene un límite, y si uno pasa olímpicamente de su prole "para estar mejor" ahí hay un problema; pero creo que todos tenemos más o menos claro por dónde está el equilibrio.

    ¿Cuánto más disfrutarán unos niños de unos padres contentos, felices, que de unos apagados, hastiados o de peor humor? ¡Con qué ganas juega uno con sus hijos cuando se siente bien! ¿Y qué problema hay en que ese sentirse bien pida saber que después, cuando se acuesten, o cuando estén en clase, o algún día a la semana, uno tiene otros quehaceres, otros intereses que le llenan, algo que le permite variar, pensar en otras cosas, etc.?
    Cuanto más feliz me siento yo, mejor padre soy y más contentos están mis hijos conmigo.
    Es evidente.

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  5. Y lo contrario también es evidente.

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  6. La felicidad y la infelicidad huelen desde lejos. Contaminan.

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  7. Pues ya está todo dicho (y parece que no hacían falta tantas palabras).

    Un abrazo, Gregorio.

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  8. la del serrin19/2/07 21:00

    Mi hijo desborda felicidad.Eso quiere decir que algo estamos haciendo bien.
    Para mi estar bien,como dices tu,no me produce ningun esfuerzo.Forma parte de mi caracter.
    Yo quería ser mas profunda y no me refería al dia a dia, sino a que hay veces que para que tu pareja triunfe laboralmente tienes que estar haciendo siempre la maleta y ésto me produce inestabilidad pero no me borra la sonrisa.

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  9. Yo tampoco me refiero al día a día, aunque haya preferido poner ejemplos de ese tipo.
    Cuando la insatisfacción es profunda, mucho más que cuando se trata sólo de incomodidades cotidianas o de un simple cansancio, los efectos son también profundos. Y al revés: cuando lo importante está bien somos casi inmunes a todo.

    En cuanto a ti, ¿te crees que no sé que pensabas en eso, en vosotros, en su carrera?
    Un beso muy grande.

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  10. Lo bueno de estar feliz no es estar feliz en sí. Que no hay lamparita de “estoy feliz” que valga, y además es muy criticable, así, per se, decirlo (porque parece de tontos y la gente te señala con el dedito y arruga el ceño; mira, mira ese, qué cara de felicidad, el muy gilipollas).

    Para reconocer ese estar feliz precisamente hay que fijarse en lo que se deja de tener. A saber: si se deja de estar abatido (por norma), si se deja de estar aturdido (por norma), si se tiene cierta disposición para darle la vuelta a la casa en dos minutos y ponerlo todo en órbita, si se tiene tranquilidad, si los nervios no están de punta, si no se está desolado (por norma), si disfrutas lo que tienes hoy porque mirando hacia mañana no tienes la agonía de pensar “joder, y mañana igual”, si no tienes todo lo que quieres pero te sientes con fuerza para conseguirlo, o no, que no tienes ganas de nada y lo que quieres es sentarte a mirar lo que hacen o lo que han hecho los demás. Si las manos tienen ganas de hacer, de tocar, y te frotas los dedos porque tienes ganas, ganas en general… si todo eso, entonces eres bastante feliz. Razonablemente feliz. Y cuando uno se siente así, lo más natural es que abarque más a su alrededor. La cosa ésta tan bonita de la luz de una bombilla que esplende, que deslumbra, brilla, y provoca que se le acerquen las polillas.


    Los apáticos, los infelices, son una sombra de lo que pueden ser. Eso es imperdonable. Malgastar la vida de esa manera, es imperdonable.

    Imperdonable.

    E imperdonable que se quiera tan mal como para consentir que las personas que quieres, dejen de brillar.

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  11. Y el maestro en vena, cada ocho horas: (no hay ni una sóla línea, ni una, con la que no esté de acuerdo)

    http://www.acropolis-almeria.org/fondo/borges-apocrifo.htm

    Y ya me voy.

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  12. "Ser feliz" no es una situación estática, sino una actitud permanente que exige mucha dedicación pero que siempre compensa. Podemos estar alegres o tristes dependiendo del momento, pero nuestros cimientos de felicidad nos permitirán matizar dichos estados de ánimo con la adecuada perspectiva.

    Hermoso post y hermosas reflexiones. Desgraciadamente, llevo unos días ocupados en otros menesteres "blogueros" menos edificantes...

    Un abrazo.

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  13. Donna, ya no dejas decir nada más. No a mí, al menos.

    ¿Te he dicho alguna vez lo bien que escribes?

    (...si disfrutas lo que tienes hoy porque mirando hacia mañana no tienes la agonía de pensar “joder, y mañana igual”..., buf)

    Sebas, un abrazo.

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  14. ...de la selva20/2/07 19:51

    “La felicidad no es otra cosa que lo necesario”. Víctor Hugo.
    (si quieres ser feliz simplifica)

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  15. Buenas noches:
    No creo en la frase "ser feliz"

    No se trata de ser feliz se trata de buscar el equilibrio.

    Saludos

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  16. La anónima sou yo..es decir, Luna

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  17. Luna, no creo en una felicidad absoluta y permanente.

    Pero creo en la frase "soy infeliz", y creo en la frase "no soy infelz". A partir de ahí, llámalo equilibrio, bienestar, o felicidad: un buen estado de fondo sobre el que efectivamente pueden darse problemas o alegrías, malos o buenos momentos, pero un buen estado de fondo (y, desde luego, no uno malo).

    De la selva, si nadie dice que no simplifique; pero tan simple puede ser la felicidad como su opuesto.

    Besos.

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  18. Es probable que si cambias el soy infeliz, por...me siento infeliz, te suene diferente.
    Saludos

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  19. Pues no cambia demasiado. Cierta idea de algo más pasajero, pero no tiene por qué.
    Soy, me siento... tampoco cambia tanto; ser infeliz es algo eminentemente subjetivo, así siempre se puede sustituir por sentirse, creo yo.

    Un beso.

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