31.12.10

Renacer con fuerza

Tras unos días con los niños en casa, vuelvo por aquí para felicitaros de nuevo; esta vez, el año nuevo.

Dice Rociolat que dicen los números que este año 2011 viene a significar algo así como renacer con fuerza. Y no me parece mala cosa. Me encantaría poder decir, cuando acabe, que eso ha sucedido; que en él, tras varios años de catarsis, he tenido la sensación de haberme dedicado ya a construir.

Os deseo muy feliz año nuevo. Nos lo deseo a todos.

Y permitidme repetir una vez más el mejor de los consejos: lo mejor que puedes hacer por los demás es ser feliz.

Besos y abrazos.

24.12.10

Noiteboa

Una vez más, llegamos a la noche para mí más familiar del año. Y una vez más la quiero compartir también con vosotros, los que venís aquí, y que leyéndome y charlando os habéis convertido en algo así como mi familia en la red.



Muy feliz Nochebuena, muy felices Navidades y muy feliz año nuevo, queridos.

16.12.10

Judt y cía.

Hola.

Es que estaba liado.

1. El otro día vi la película El hombre de la Tierra (nada que ver con Félix Rodríguez de la Fuente). En ella, un grupo de profesores universitarios va a despedir a uno de sus colegas, que tras diez años entre ellos ha decidido dejar su puesto y marcharse. Sorprendidos por su decisión y preocupados por si ésta esconde algún problema, preguntan y preguntan hasta que él acaba contándoles (esto tarda diez minutos en saberse, no les estoy destripando nada) que es inmortal, que es un hombre de Cromagnon que lleva vivo unos 14.000 años. Y que la razón para no dejar de trasladarse es evitar que a su alrededor se den cuenta de que no envejece.

Puede que el argumento les parezca, así contado, una chorrada, pero les aseguro que la película está muy bien, que es seria y resulta bastante desasosegante. Los amigos del protagonista son especialistas en antropología, arqueología, biología y religión, y eso les permite hacer preguntas pertinentes y reconocer que, aunque él no puede demostrar su historia, tampoco ellos pueden desmontársela. Y toda esa conversación entre escéptica y alucinada ocupa la película entera.

Se la recomiendo.


2. Y ayer acabé al fin Sobre el olvidado siglo XX, de Tony Judt.

A Judt llegué gracias a la recomendación de Moli, reforzada por la de NáN. Aunque desde entonces, como suele pasar en estos casos, me lo encuentro hasta en la sopa.

He terminado el libro deslumbrado. Por la capacidad de análisis y de síntesis de Judt, por su actitud crítica y al mismo tiempo positiva y, en fin, por la inteligencia que, en mi opinión, salta a la vista en cada página.

Como era de la biblioteca (aunque creo que vale la pena tenerlo, la verdad), no puedo ni ponerles citas ni comentar más que de memoria, pero lo resumiré diciendo que es una colección de ensayos independientes agrupados por temas, y dedicados a repasar ciertas facetas, como bien dice el título, del siglo pasado. No es exhaustivo, obviamente, ni es un libro de historia, pero capítulo a capítulo (y que conste que hay algunos títulos que podrían quitar las ganas de leerlos, pues parecen demasiado concretos y especializados; pero luego uno comprueba que no es así) va tocando las principales cuestiones que han ido marcando, sobre todo en el aspecto político, toda esa época.

Yo diría que los temas centrales del libro son: su crítica al marxismo y a la intelectualidad europea de izquierda que en el tercer cuarto de siglo siguió coqueteando con él a pesar de la experiencia soviética; su crítica a la política exterior de EE.UU. y a la ceguera, o cortedad de miras, que lleva décadas demostrando (el capítulo 21, en el que reseña el libro de John Gaddis La Guerra Fría: una nueva historia, es magnífico); su crítica al Estado de Israel (Judt es judío); y su defensa (en un gran postfacio) de la necesidad de una nueva izquierda, que no solo lo sea por un relevo en sus protagonistas o un lavado de cara, sino porque sea capaz de ofrecer un proyecto verdaderamente alternativo, lo suficientemente realista como para poder moverse en el actual terreno de juego, y lo suficientemente ambicioso y amplio como para no limitarse a unos cuantos parches de indignación.

Y junto a ellos yo pondría otro, menos explícito pero para mí muy interesante: la importancia del papel del intelectual, la necesidad que la sociedad tiene de él; y la exigencia de que, como requisitos para poder cumplir su función, aquel mantenga a toda costa su rigor, solvencia, independencia y honestidad intelectuales.

Por último, leyendo los ensayos dedicados a varios personajes del siglo pasado, y viendo al propio Judt, no puedo evitar maravillarme una vez más ante la pasmosa capacidad de la cultura judía, ante su creatividad, su intelectualismo (que sin embargo no se queda sin su parte de censura, en el libro), su prolijidad. Recorrer cualquier biblioteca o el panorama musical clásico bastan para asombrarse de su riqueza.


15.12.10

Intelectual

No soporto la posición de que "nosotros" debamos estar solo o principalmente interesados en lo que es "nuestro".

Edward Said, citado por T. Judt en Sobre el olvidado siglo XX



8.12.10

Señal

Hablando de (in)credulidad: qué terribles premoniciones se me ocurre podrían verse en esta hermosa señal, si lo fuese.




2.12.10

Nombre

- ¡¿Escroto?!
- Sí.
- En serio... en serio, ¿eh, papi? ¡Prefiero huevos!


18.11.10

La curiosidad de vivir

Es fácil (y maravilloso) fijarse en lo nuevo; pero a menudo dejamos de mirar a lo conocido, y nos lo perdemos.


14.11.10

Solo en casa

Por primera vez, he venido solo a Vicedo. Solo del todo. Apenas estaré veinticuatro horas, desde la tarde de ayer sábado hasta hoy domingo después de comer, pero me apetecía mucho.

No quiero ponerme cursi, pero el caso es que llueve. Escribo en una mesa junto a la ventana, y fuera, sobre el jardín y, más abajo, sobre la playa y el mar, llueve sin parar.

Esta semana el temporal ha causado daños en el muelle, ha roto un pantalán y ha tirado algún muro cerca del mar. La playa está cambiada, también.

Ayer no salí de casa; me pasé la tarde leyendo (acabé el libro de Ziegler, El imperio de la vergüenza, que les recomiendo), durmiendo y, por la noche, viendo Apocalipsis Now, edición Redux, que a pesar de su nombre es más larga. Yo Apocalipsis Now no la había visto nunca entera, creo. Me gustó bastante, me pareció tan impactante como esperaba. Y creo que Martin Sheen lo hace realmente bien. En cuanto a Brando, no se puede negar que impresiona, y mucho, aunque me parece que sale demasiado poco para acaparar tanta atención. Por cierto, su voz doblada, la de siempre, me parece tan buena, que aunque vi la película en v.o. algunas secuencias las puse también en castellano; y, aunque sea una herejía, casi me gustaban más.

Ha llovido toda la noche. Esta mañana no ha pasado el pan, así que fui paseando a desayunar. El café más rico que conozco, y aun encima el bizcocho y los churros no me los cobran. Y he jugado a la Primitiva (solo juego aquí, para comprarme esta casa), y como la señora se equivocó y me dio un boleto automático mientras yo cubría a mano otro, me lo regaló y dijo que lo jugábamos a medias, apuntó sus iniciales y las mías por detrás y me lo dio: ¿no les parece maravilloso?

Ha dejado de llover. Voy a salir un rato, antes de hacer la comida.

Buen domingo.