3.7.07

Ciencia

Alguna vez hemos hablado, aquí y en otros sitios, de superstición científica.

Yo no digo que no sea mejor esto que achacar las desgracias a la ira de los dioses (sobre todo en los casos en que había que aplacar sus enojos con algún que otro sacrificio), pero mucho me temo que la actitud con que recibimos la información que nos llega y nuestro grado de comprensión de la que manejamos siguen siendo casi los mismos:

Señora: ¡Ay, qué tiempo!, ¿verdad?
Cajera: Sí, parece mentira que estemos en julio.
Señora: A mí me parece que es el cambio climático.
Cajera: ...
Señora: ...
Cajera: ...
Señora: Pues sí, te digo yo a ti que esto es todo del cambio climático.

18 comentarios:

  1. Jejejej, cuidadito con sentarse demasiado en esa silla, eh?

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  2. Sí, tendré cuidado.

    (Noemi se refiere a esto, a donde he llegado por cortesía de Rythmduel.)

    Bienvenida.

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  3. Pones el dedo (o la tecla) en la llaga, como casi siempre. Porque uno de los rasgos más preocupantes de las sociedades actuales (según mi punto de vista) es la uniformidad del pensamiento, avalado o protegido por la "corrección política", lo que antes era patrimonio de los "bien-pensantes".
    Basta con nombrar algo y hacerlo correr, dándolo o haciéndolo pasar por bueno. Lo que dicho sea de paso, tiene mucho, poco o nada que ver con la auténtica ciencia, según los casos.
    El "freethinking" de los anglosajones no está de moda, al menos por aquí. Y todavía hay algunas ideas que tienen consecuencias buenas, como las que repercuten sobre las personas. Pero éstas relacionadas con el planeta en general y sus comportamientos en particular... son algo blandengues y acarameladas. Bienintencionadas, no digo que no y, a lo mejor, útiles a largo plazo, pero carentes de todo rigor científico casi siemnpre. Verbigracia, que se decía antes: algunos de mis alumnos están muy concienciados respecto al ahorro de agua que supondría no poner campos de golf. Pero luego se dejan los grifos abiertos cuando van al baño: ¡les debe parecer que esa agua es de circuito cerrado!
    Un abrazo y gracias por tus entradas estimulantes.

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  4. Sí, todos hablamos con mucha propiedad de cambio climático, efecto invernadero, globalización, spam y quién sabe qué más. Muy bueno el comentario señor portorosa

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  5. Cuando la ciencia se convierte en un mito, las respuestas mantienen la estructura mítica. En otras palabras, los problemas se responden en algún lugar alejado de nuestra responsabilidad. El cambio climático que nos cae del cielo no tiene nada que ver con nosotros, salvo que, como la ira de los dioses, lo padecemos y lo comentamos.
    Un abrazo

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  6. Buenos días.

    Bueno, pues a eso que decís me refería.

    Yo en mi familia tengo un ejemplo continuo de estas cosas: no sé en qué programas de radio o televisión llevan muchas amas de casa informándose, pero parecen centrarse, casi exclusivamente y desde hace unos 20 años, en todo lo cancerígeno que hay por el mundo adelante.
    Y mi madre suele decir una cosa genial y muy significativa: Yo le tengo mucha fe a la aspirina.

    Un abrazo a todos, y un beso para mi madre.

    (Por cierto, podéis echar un vistazo a la nota que he añadido al post "Marea baja", por si deshace algún malentendido.)

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  7. http://www.tierra.org/spip/

    Feliz dia a todos

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  8. Muy interesante tu blog.
    Quizá todos deberíamos sentarnos mas a menudo en una silla, y pararnos un poco a pensar. El sofá es demasiado cómodo, y desde la comodidad es mas difícil reflexionar...

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  9. Bueno, gracias por el enlace, Momo, pero que conste que el tema era sólo un ejemplo de una actitud. Podríamos sustituir "cambio climático" por la capa de ozono, qué es cancerígeno, la utilidad de las infusiones [:)] o cualquier dato estadístico aparecido en prensa.

    Bienvenida, Patio, y gracias.

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  10. Y creo que tiene bastante que ver con todo esto, con este hablar por hablar, lo que acabo de ver en un correo de Telefónica en el que me invitan a pasarme a la factura on-line:

    El importe del papel de su factura lo destinaremos a reforestar las riberas de nuestros ríos.

    ¡Tiembla, parque de Yellowstone! ¡Manda carallo!

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  11. Da gusto ver cómo las grandes compañías se preocupan por el medio ambiente y por nosotros... Y luego, si tienes que presentar la factura en alguna parte para quejarte o pedir algo, como la mayoría de las cosillas on-line no tienen validez... Pues ala, a imprimir por dos, la copia que uno saca y que no vale y la copia que ellos te tienen que dar y que sí vale. En total, y si las mates no me fallan, dos árboles menos en la ribera de nuestros ríos. Y nosotros picando y picando por aquello de hacer el bien sin mirar a quién. Ya no sé si estamos globalizados o si tenemos un globo...

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  12. Ayer mismo escuché en la tele que si el chocolate es beneficioso para la salud del corazón por unos isoflavoides. Yo por mí estupendo que me encanta y se que este tipo de estudios no significa nada. Pero es que dentro de poco nos dirán que es saludable comer madera o algo así porque contenga un tipo de prótidos veneficiosos.
    ¿Por qué gastarán tanto dinero y tiempo en investigar estas tonterías?

    Un buen blog el tuyo, volveré.
    Saludos

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  13. pues que lean, que esto no es ciencia ficción.

    http://www.ipcc.ch/

    Un saludo.

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  14. Indivíduos teledirigidos, masas debidamente adiestradas, artillería subliminal. Hubo una vez en que me preocupé por el cambio climático. Si no fuera políticamente incorrecto (otra coletilla estúpida) diría que paso. Los plásticos siguen estando en la basura orgánica, los cartones, fuera de las papeleras, los parques, llenos de latas abolladas, oxidadas, olvidadas junto al recinto donde juegan los niños... Que nos dejen en paz, por favor, el mundo ya ha superado muchas veces la estupidez humana. Espero que siga siendo más inteligente que quien lo habita.
    Un abrazo, portorosa.

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  15. Beatriz, Arilena, bienvenidas. Y gracias.

    Que conste, No-su, Amart, que lo del cambio climático me lo creo. Era otra cosa, lo del post.

    Un abrazo a todos.

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  16. Pues yo tampoco me lo creo, la verdad, pero no me lo creo como se lo creen otros, con poca información profunda, y aplicando mi escaso sentido común a la cuestión.

    La culpa de todo la va a tener el Muy Interesante, como si lo viera.. ;P

    Beso, Porto.

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  17. Ahí van dos apuntes innecesarios de un tipo con semejante nombre.
    El cambio climático sí se está produciendo. Obviedad: Tanto en el planeta como en su entorno inmediato (y no tanto) se producen continuamente multitud de procesos irreversibles. Esta irreversibilidad provoca un cambio dinámico constante e imparable ya que no puede tratarse de un sistema tendente a un equilibrio, según nos aclara el segundo principio de la termodinámica.
    Después de esta pequeña y facilona trampa, aunque escamoteada en muchas ocasiones, viene el problema de determinar (que palabra más fea) si este cambio se está acelerando por causa de las actividades humanas. La requetemanida teoría del efecto invernadero, epistemológicamente es inadmisible (a día de hoy). No pasa de ser una hipótesis que no ha sido aceptada ni desmentida tras la aplicación del método científico. No hay pruebas concluyentes que la confirmen, sin embargo se ha aceptado sin rechistar y se toman decisiones de billones de euros a partir de ello. ¿Porqué? Yo creo que por catastrofísmo y eso del homo hominis lupus est, y porque detrás habrá otros intereses entre los que se me ocurre la creciente energía nuclear, que ya aparece por todas partes como “energía limpia”, cuando no lo es. Eso sí, principio de precaución. La hipótesis parece tener cierta lógica, si fuese correcta, aunque sólo en una pequeña parte, hay que andar con cuidado. Sigo prefiriendo (por solidez) la teoría de los rayos cósmicos, pero bueno. Es lo mismo que pasó con las vacas locas; por mucho que lo dijesen una y otra vez, no había ni una sola prueba que uniese el mal de kreutzfeldt-jacob con la encefalopatía de marras. Pero por si las moscas...
    Vaya coñazo de comentario. Un poco de honor a mí mismo. Prometo (por lo bajito) no volver a hacerlo.

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  18. Beso, Respirando.

    Nada de coñazo, Gregorio. Me sorprende lo de que el efecto invernadero no esté probado; creía que sí, pero lo creía (yo también) desde la información de la prensa, tan equívoca como venimos diciendo.
    Lo de las vacas locas, como otras cosas, no resiste la prueba del tiempo: al cabo de unos meses de fiebre (nunca mejor dicho), no se vuelve a saber nada más del tema. ¿Ya no hay casos? ¿Las medidas han sido asombrosamente eficaces? ¿No eran las cosas como se contaban?

    En fin, quién sabe nada.

    Abrazos.

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